Siglos antes de que existieran las farmacias, los pueblos originarios de lo que hoy es Estados Unidos ya conocían a fondo el poder curativo de diversas plantas. Las plantas que usan los grupos indígenas en la actual Ciudad de Nueva York y en otros lugares aún pueden tener valor para quienes buscan mejorar la salud con remedios naturales.
Afortunadamente, una generación de herbalistas se ha propuesto traer estos antiguos remedios terapéuticos al presente. Aquí en Nueva York, Misty Cook, miembro de la Banda de Mohicanos Stockbridge-Munsee, da talleres y comparte sabiduría sobre la medicina Indígena transmitida de generación en generación en su familia.

Mucho de lo que enseña está documentado en su libro Medicine Generations: Natural Native American Medicines Traditional to the Stockbridge-Munsee Band of Mohicans Tribe.
El libro se inspira en la labor de su primo, que dedicó años a educar. “Tenía artritis reumatoide”, recuerda Cook. “Tras asistir a algunas de sus presentaciones, se me ocurrió: ‘Esto tenemos que escribirlo’; no podía creer todo lo que era capaz de recordar”.

Recientemente, varias docenas de personas se reunieron en Soul Fire Farm, en Petersburgh, para asistir a un taller de Cook sobre medicina en base a plantas de la tradición mohicana. La energía del grupo era palpable, con participantes que demostraron gran interés en las discusiones sobre cada planta, así como en la comida y la caminata que acompañaron la presentación.
“Terminé nuestro paseo un poco antes de lo previsto para que poder responder las preguntas, porque intuí que iban a tener muchas, así que quería asegurarme de que tuviéramos tiempo suficiente para eso”, dice Cook. “Fue realmente genial”.

Para la mayoría resultó emocionante aprender sobre remedios tradicionales y, para Cook, una grata sorpresa descubrir similitudes con los conocimientos tradicionales transmitidos entre otras familias, comunidades y culturas — puntos en común que se compartieron entre lecciones sobre cómo recolectar, secar y conservar estas medicinas.
“Hablar de estas cosas les traen recuerdos de cuando eran jóvenes y de si alguna vez usaron alguna medicina”, dice Cook. “Aunque no sean indígenas, es muy interesante conocer lo que hacían sus abuelos o sus padres y eso me ayuda a descubrir otras formas en las que podríamos hacer esto”.

Las siguientes plantas son algunas de las favoritas de Cook, con sus usos terapéuticos tradicionales:
Bergamota silvestre
Conocida coloquialmente como “Número seis” por ser the la sexta planta dada a los seres humanos por su Creador, esta planta perenne de Norte América (también llamada bálsamo de abeja) es uno de los remedios a base de plantas más potentes que existen, según Cook.

“Ha resistido el paso del tiempo y mucha gente lo usa. Todavía se recolecta, todavía se seca, todavía se la comparten”, dice ella. “Es un remedio excelente para resfriados, gripe, alergias, problemas nasales y tos. Apenas se empieza a sentir picazón en la garganta o un ligero dolor de oído, hay que tomar el Número Seis”, dice Cook. “Es una cucharada de la hierba seca por cada taza de agua hirviendo. Y luego simplemente tomar la infusión”.
Manzanilla
Muchas personas ya conocemos las propiedades relajantes de la manzanilla, que sigue siendo una infusión común pero tal vez no sepamos que su uso se remonta a su descubrimiento en los pueblos Indígenas. Una cucharada de manzanilla por cada taza de agua hirviendo puede ayudar a aliviar el estrés leve, los dolores de cabeza por tensión y la rigidez en los hombros, dice Cook.

Consuelda (o consuelda rusa)
Según Cook, la infusión de esta planta se considera en su tribu un remedio para los niveles bajos de hierro. Sin embargo, en otro taller se sorprendió al enterarse de cómo la usaba la familia de otra participante. La cultivaban, hervían esas hojas enormes y simplemente las aplicaban sobre la piel para tratar problemas cutáneos, recuerda. Simplemente pensé: “Vaya, qué manera tan genial de hacerlo; nunca se me había ocurrido hacerlo así”.
Zumaque
Para fines terapéuticos, las bayas rojas de esta planta con flor se deben recolectar preferiblemente durante la primera helada. “Recolectamos los bulbos de esta planta y luego usamos una cucharada por cada taza de agua hirviendo y lo tomamos en infusión”, dice Cook. “Es muy buena para la tos y para los pulmones. Es como un expectorante, así que te ayudará a expulsar lo que quieras expulsar al toser.

Si decides intentar conseguir algunas de estas plantas medicinales, Cook destaca la importancia de hacerlo de manera sostenible. Hay que tener claro de antemano la cantidad de una planta en particular que necesitarás para un período prolongado. Ella sugiere aplicar la regla de “uno de cada cuatro” al recolectar las plantas. Si hay cuatro plantas, solo se debe recoger una de cada cuatro para asegurar que quedan algunas intactas. “Hay que calcular a ojo cuánto se necesitará para un año,” dice Cook, “y luego intentar recoger esa cantidad.”
Cuando ella da clases, dejan tabaco en los lugares de recolección, tanto como ofrenda como para favorecer el crecimiento futuro de las plantas.