Agricultura regenerativa

Para responder a los retos que enfrenta la agricultura, toda la comunidad debe sumarse — incluida la agricultora, cuyo rol puede ser clave en reducir la emisión de gases efecto invernadero mediante diversas prácticas de cultivo que mejoran la salud del suelo y la calidad del agua.

Puntos en juego

Las prácticas agrícolas industriales, como la labranza frecuente y dejar el suelo descubierto, causan erosión que perjudica la salud del suelo y la calidad del agua del entorno. También liberan carbono en la atmósfera, lo cual contribuye al cambio climático. 

Al adoptar prácticas de cultivo regenerativas — como labranza de conservación, diversificación y rotación de cultivos, y uso de cultivos protectores — además de mantener los gases de efecto invernadero en el suelo, se logra aumentar la productividad de las tierras y su resistencia a inundaciones. Esto puede ayudar a mejorar el rendimiento de las granjas frente a los desafíos económicos que enfrenta la agricultura.

Por otra parte, un suelo sano y rico en materia orgánica reduce la necesidad de fertilizantes que pueden escurrirse y contaminar los arroyos y suministros de agua potable del entorno.

Nuestros esfuerzos

Como complemento a nuestra labor en conservación de tierras agrícolas y para reforzar nuestros esfuerzos por aumentar la resistencia del Valle del Hudson a los impactos del cambio climático, hemos ampliado nuestra colaboración con agricultores, fideicomisos inmobiliarios, científicos y oficiales gubernamentales a fin de fomentar el uso de la siembra directa y otras técnicas agrícolas regenerativas.

Estamos defendiendo las preocupaciones únicas de la comunidad agrícola del Noroeste y pidiendo más recursos para las granjas pequeñas y medianas en la próxima U.S. Farm Bill (Ley Agraria). 

En 2019, ayudamos a fundar la Northeast Carbon Alliance (NECA, por sus siglas en inglés) para fomentar la implementación rápida de captura de gases de efecto invernadero mediante gestión regenerativa de tierras. La NECA está formada por un grupo dinámico de agricultores, gestores de tierra, comunidad científica, profesionales en políticas públicas, y otras partes interesadas que laboran en colectivo. Aquí encontrará más información sobre la NECA (en inglés). 

Colaboramos para elaborar y lograr la aprobación de la Soil Health and Climate Resiliency Act (Ley sobre salud del suelo y resiliencia climática), legislación firmada por la Gobernadora Kathy Hochul en 2021 que toma el paso visionario de definir los suelos sanos y fomentar las prácticas que los cultivan. Las iniciativas establecidas en salud del suelo y agricultura resistente al clima son clave para responder al cambio climático en las granjas y lograr la viabilidad económica de la agricultura.

En este informe (en inglés) podrá aprender más sobre este tipo de agricultura y nuestros esfuerzos de apoyo: The Climate-Resilient Agriculture Initiative: Cultivating Climate Solutions in the Hudson Valley.