
En el siglo XX se dieron cambios vertiginosos en el comercio y la vida social de la región Hudson Central:
- La discriminación en el sistema de viviendas estadounidense dio lugar a medidas tales como las llamadas “líneas rojas” — denegar servicios (normalmente financieros) a residentes de ciertas áreas en base a quienes son — que derivaron en décadas de desinversión y segregación.
- Esquemas de renovación urbana (página en inglés), en vez de lograr mejorar barrios “en deterioro” y brindar mejores condiciones habitacionales causaron desalojo, reorganización y división de grandes comunidades en dichas ciudades.
- El auge y caída de industrias como la de materiales de construcción y big tech dejaron impactos duraderos en la composición socioeconómica de las áreas urbanas de la región Hudson Central.
- Se distribuyó de manera desigual el acceso al río, a sus tributarios y a espacios abiertos vibrantes en toda la región.
- Uso de la tierra y actividades económicas a gran escala dejaron a gran parte de la población residente desplazada o aislada en áreas con menos acceso a la naturaleza, como por ejemplo áreas dotadas de árboles urbanos, vías fluviales y parques urbanos.
Más recientemente, un boom inmobiliario en el Valle del Hudson ha venido cambiando el paisaje social, económico y natural de estas ciudades ribereñas. Gente residente local y de largo plazo — en particular inmigrantes, comunidades de menores ingresos y otros grupos vulnerables — se ve afectada de manera desproporcionada frente a los impactos negativos de este mercado cambiante. Amenazas ambientales en aumento suman una dimensión adicional de impacto y vulnerabilidad debido a la distribución desigual del calor en zonas urbanas, calidad de aire, riesgo de inundaciones y acceso a la naturaleza en toda la región.
Estas ciudades han navegado las mareas cambiantes de actividad comercial, industrial y cultural que han transitado por la región. Consideramos que colaboraciones que ponen en primer plano el bienestar de la comunidad y su acceso a espacios abiertos benefician tanto a las personas residentes como a las generaciones futuras.