Granjas
Colaboramos con agricultores para suministrar alimentos frescos y saludables conservando tierras de cultivo y apoyando prácticas regenerativas.







Las granjas son parte del ADN del Valle del Hudson.
Las primeras poblaciones guardianes de estas tierras — pueblos Indígenas como los Munsee Lenape, mohicanos, Wappinger, Schaghticoke y Haudenosaunee (Iroquois) — dependían de la tierra para su sustento con alimentos de cultivo como maíz, frijoles de enredadera, calabazas y topinambos, y de forraje como bayas y arándanos. Las prácticas de agricultura regenerativa de hoy basan su inspiración y conocimientos en métodos de cultivo ancestrales de dichos pueblos como el cultivo intercalado y cultivo variado para promover la salud del suelo y conservar agua.
Durante la Revolución Estadounidense, el Valle del Hudson fue el granero de las 13 colonias gracias a la fertilidad de los valles y acceso a transporte fluvial del que goza el Río Hudson.
Hoy en día, las granjas familiares del valle — entre ellas algunas que datan de hace tres siglos — alimentan a la población residente y son parte de la “cuenca alimentaria” de la Ciudad de Nueva York. Así como una cuenca hidrográfica traza el drenaje del agua hacia un área geográfica determinada, una cuenca alimentaria ilustra dónde se origina y hacia donde fluye el suministro de alimentos de una región.
Para satisfacer la demanda creciente de alimentos frescos y locales, Scenic Hudson colabora con agricultores para conservar sus campos, huertos frutales y otros recursos naturales. Esto les permite expandir sus operaciones, sustentar las economías agrícolas de comunidades rurales, apoyar movimientos en auge como el agroturismo y el “de la granja a la mesa”, y mantener una parte esencial del patrimonio y la belleza escénica de nuestra región. Dependemos del apoyo de otros fideicomisos de terrenos, así como de fondos estatales y federales, para lograr estos éxitos para el valle.
Desde 1992, hemos conservado más de 23.000 acres en más de 153 granjas familiares en ocho condados. Gracias a nuestro enfoque pionero de alcanzar una “masa crítica” se conservaron grupos de granjas en comunidades cuya prosperidad depende de la agricultura.
Hemos desarrollado, además una estrategia innovadora y de colaboración, un plan de conservación de la “cuenca alimentaria” a fin de aumentar la protección de la tierra agrícola de la región, elemento clave para satisfacer la creciente demanda de alimentos locales sanos. Actualmente exploramos también posibles incentivos para adoptar, por parte de los agricultores de la región, la agricultura regenerativa, métodos que no sólo reducen la huella de carbono de las granjas, sino que aumentan la productividad y resistencia al clima de sus suelos.
A fin de verificar los impactos ecológicos y climáticos de la agricultura regenerativa, continuamos colaborando en investigación en el laboratorio de análisis de suelos de Scenic Hudson, ubicado en la granja Old Mud Creek en Livingston, en el condado de Columbia. Abby Rockefeller, que trabajó con nosotros para proteger la granja en 2015, fundó este proyecto visionario con Benjamin Banks-Dobson.
Para descubrir más sobre este tipo de agricultura y cómo la estamos apoyando, ver nuestro informe: The Climate-Resilient Agriculture Initiative: Cultivating Climate Solutions in the Hudson Valley (La iniciativa para una agricultura resistente al clima: el cultivo de soluciones climáticas en el valle del Hudson).